Las Universidades no podrían contratar a sus propios doctores y se podría ser Titular sin pasar por la ANECA

La reforma del sistema universitario público español podría estar más cerca. Tras siete meses de deliberaciones, la comisión de expertos entregaron al ministro Wert este pasado viernes su propuesta de reformas universitarias (PDF), incluyendo dos votos particulares (PDF).

Aunque el Ejecutivo no tenga la obligación de seguir las recomendaciones de este informe y ahora se abra la incertidumbre sobre si Wert abrirá un período de negociación con todos los sectores implicados o no, vamos a desgranar los cambios propuestos en las más de 80 páginas del informe.

El comité de expertos, el pasado viernes 15 de febrero (Fuente: Ministerio de E.C.y D.)

Selección del profesorado

Según el informe, éste es el punto más importante de todos ya que la criba que se haga a la hora de contratar al PDI determina tanto la calidad de la enseñanza como el de la investigación.

Se proponen dos maneras de contratar personal PDI con plaza fija:

  1. Mediante acreditación nacional pública (titulares y catedráticos). Parecido al sistema actual de la ANECA, pero reformando la evaluación como detallo más abajo. Los candidatos deben concursar a nivel nacional para conseguir un número limitado (no ilimitado como ahora) de acreditaciones, para posteriormente optar a plazas en las distintas universidades (al igual que ahora).
  2. Contratación directa (a dedo) de doctores. Se podrán contratar como titulares o catedráticos universitarios a quien la universidad decida. Haya pasado la acreditación o no. Este modo está ideado para atraer al “talento extranjero”, personas que al no ser españolas tienen imposible acreditarse. También parecen que entran en esta categoría los “tenure tracks” que mencionaré abajo, aunque en ningún momento limita su uso explícitamente a dichos casos.
En mi opinión, este segundo punto es muy peligroso si se deja tal cuál, porque permite contratar a “doctores españoles y extranjeros“, dejando abierta la puerta a la arbitrariedad y falta de competencia entre distintos doctores españoles, ya que algunos deberán pasar la acreditación nacional, y otros no.