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Este será el diseño de los Samsung Galaxy S26 y Galaxy S26 Ultra

Todo indica que a comienzos de 2026 conoceremos por fin a los Samsung Galaxy S26 y Galaxy S26 Ultra, la próxima concepción de tonalidad suscripción con la que la firma coreana quiere ayudar el pulso en el segmento premium. Aunque la presentación oficial aún queda a unos meses, las últimas filtraciones han dejado muy poco a la imaginación, tanto en diseño como en parte de sus especificaciones.

En las últimas semanas han aparecido imágenes y vídeos de maquetas, renders CAD y material promocional filtrado que muestran de forma sobrado clara el aspecto final de estos modelos. No es información confirmada por Samsung, así que conviene ayudar cierto incredulidad, pero las fuentes —como OnLeaks y otros filtradores habituales del sector— suelen descifrar sobrado cuando se manejo del diseño físico.

Un nuevo estilo de diseño: módulo de cámara en forma de isla y esquinas más suaves
Las filtraciones de @OnLeaks y de otros medios especializados coinciden en un punto esencia: la trasera de los Galaxy S26 y S26 Ultra cambia de forma extraordinario respecto a las tres últimas generaciones. Samsung abandonaría las cámaras traseras “flotantes” incrustadas directamente en el cristal para acontecer a un módulo unificado en forma de píldora, muy similar al que ya se ha conocido en el Galaxy Z Fold 7.

En este nuevo módulo, todos los sensores traseros irían agrupados en una sola cámara ovalada que sobresale del cuerpo. Es un cambio que da al conjunto un aspecto más colocado y minimalista, pero que asimismo hace que la protuberancia de cámara sea más evidente. Las maquetas muestran cómo el pedrusco se sitúa en la parte superior izquierda, elevándose más que en la concepción S25, lo que previsiblemente aumentará el “baile” al usar el móvil apoyado sobre una mesa.

Este diseño tipo isla, heredado de la clan plegable, se ha dejado ver en vídeos de maquetas en color indignado, blanco y tonos metálicos, y todo apunta a que será uno de los rasgos más reconocibles de la nueva serie. La audacia no solo asegura a una cuestión estética: la integración de más sensores, ópticas más luminosas y nuevos recubrimientos exige concentrar la parte fotográfica en un pedrusco más voluminoso.

Otro cambio importante es la silueta del chasis. Mientras que el Galaxy S25 Ultra apostaba por líneas más rectas y un aerofagia “cuadrado” cercano al antiguo ADN Note, las filtraciones muestran que el Galaxy S26 Ultra suavizará sus esquinas para parecerse más al maniquí habitual. La intención sería equiparar el estilo visual de toda la tonalidad S26 y, al mismo tiempo, mejorar el agarre en el uso diario, poco que muchos usuarios venían reclamando.

Galaxy S26: maniquí pulvínulo con pantalla compacta y chip Exynos 2600 en Europa
En el caso del maniquí “pequeño”, todo apunta a que el Samsung Galaxy S26 mantendrá un tamaño contenido con una pantalla de poco más de 6,2 pulgadas. Se trataría de un panel OLED con tasa de refresco de 120 Hz, siguiendo la partidura de la tonalidad suscripción coetáneo, pensado para quienes buscan un buque insignia manejable sin renunciar a fluidez ni calidad de imagen.

En su interior, las filtraciones señalan que Europa y buena parte de Asia recibirían el nuevo Exynos 2600, un procesador propio de Samsung fabricado en 2 nm que aspira a competir de tú a tú con lo postrer de Qualcomm. Estados Unidos y China, en cambio, seguirían apostando por una cambio con chip Snapdragon de última concepción, repitiendo la logística de abriles anteriores.

En cuanto a memoria, se deje de una configuración pulvínulo de 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento interno, cifras ya habituales en la tonalidad suscripción y que colocarían al S26 habitual en una posición cómoda frente a sus rivales directos. En el apartado energético, la peroles daría un mudable brinco hasta rondar los 4.300 mAh, buscando mejorar la autonomía sin engordar el dispositivo.

El diseño exterior mantendría marcos muy contenidos y un beneficio extraordinario de la superficie de pantalla, con pequeñas reducciones en los bordes respecto al S25. No se esperan grandes revoluciones en la cámara delantera, más allá de ajustes de software e integración con funciones de IA para retrato, vídeo y videollamada.

Galaxy S26 Ultra: pantalla enorme, cámara de 200 MP y óptica revisada
El maniquí suerte volvería a ser el Samsung Galaxy S26 Ultra, que repetiría la fórmula de “todo integrado” en términos de hardware. Las filtraciones muestran un panel de unas 6,9 pulgadas con tecnología OLED, orientado a quienes buscan una pantalla espacioso para contenido multimedia, productividad y coyuntura.

La parte fotográfica será de nuevo uno de los grandes reclamos. Todo indica que Samsung mantendrá un sensor principal de 200 megapíxeles, pero con una óptica revisada: se ha filtrado una comprensión f/1.4, más luminosa que en generaciones previas. Este cambio permitiría enterarse más luz de forma física, reduciendo la dependencia del procesado noctámbulo y mejorando la honestidad en escenas con poca iluminación.

Además, se paciencia un nuevo teleobjetivo de 50 megapíxeles con teleobjetivo óptico de cinco aumentos, que sustituiría configuraciones anteriores para ofrecer más detalle a larga distancia. Esta telescopio periscópica se apoyaría en un cristal con recubrimientos avanzados para minimizar los reflejos internos (lens flare) y los destellos que aparecían al disparar con fuentes de luz intensas en el ajuste.

La combinación de esta óptica más cuidada con un procesado de imagen revisado tendría otro objetivo: corregir la tendencia a los tonos de piel amarillentos que algunos usuarios señalaban en retratos y selfies. Si el cristal ensucia menos la toma, el software puede trabajar los colores con viejo precisión y dar un aspecto más natural a caras y escenas con luz complicada.

Procesador Snapdragon universal para el Ultra y diferencias por regiones
En el apartado de rendimiento, las filtraciones coinciden en que el Galaxy S26 Ultra apostaría de forma universal por un procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5, identificado en algunos informes como Snapdragon 8 Elite Gen 5. En teoría, este chip se montaría en todas las regiones, incluida Europa, dejando el Exynos 2600 para los S26 y S26+.

Esta putada permitiría a Samsung homogeneizar la experiencia en el maniquí más caro, evitando las comparaciones directas entre Exynos y Snapdragon en el Ultra. Al mismo tiempo, se mantendría la logística de doble plataforma en el resto de la tonalidad, equilibrando costes y disponibilidad de componentes según mercado.

En cuanto a memoria, las cifras filtradas apuntan a que el Ultra podría conseguir hasta los 16 GB de RAM en las configuraciones superiores, con opciones de almacenamiento que arrancarían en 256 GB y subirían en función de la interpretación. No se descarta que algunos mercados europeos reciban variantes intermedias ajustadas a su nivel de precio habitual.

Batería, carga rápida y seguridad térmica
Para favorecer el conjunto, todo apunta a que la peroles del Galaxy S26 Ultra superará tenuemente los 5.000 mAh, situándose en torno a los 5.200 mAh según algunas filtraciones. La idea sería ofrecer poco más de autonomía que en el S25 Ultra sin penalizar demasiado el espesor del chasis.

A nivel de carga, varios informes coinciden en que la potencia podría situarse en torno a de los 60 W en el Ultra, con celdas de nueva concepción basadas en una mezcla de carbono-silicio para mejorar la densidad energética. No obstante, desde la cautiverio de suministro se deje de que Samsung sería cauta con la encargo térmica, especialmente en las variantes con Snapdragon, limitando la potencia efectiva cuando la temperatura sube para proteger la peroles a espacioso plazo.

En el Galaxy S26 habitual, se paciencia una carga rápida poco más modesta pero suficiente para el día a día, acompañada de las habituales funciones de carga adaptativa que ajustan la potencia por la tenebrosidad para tender la vida útil de la peroles. En todos los modelos de la serie, la marca habría reforzado sus políticas internas de seguridad tras experiencias pasadas en el sector con sobrecalentamientos.

Qi2, anillo seductor y ecosistema de accesorios
Otra de las novedades que dejan adivinar las fundas filtradas y los renders CAD es la posible inclusión de un anillo seductor integrado en la trasera del Galaxy S26 Ultra. Este componente apuntaría a la prohijamiento nativa del habitual de carga inalámbrica Qi2, que ya empieza a explayarse en el ecosistema Android.

La presencia de ese anillo permitiría mejorar la formación entre el móvil y el cargador inalámbrico, reduciendo pérdidas de energía y calentamiento durante la carga. Además, abre la puerta a un paipay más amplio de accesorios magnéticos: soportes, carteras, baterías externas o docks que se acoplen sin exigencia de clips ni pinzas.

Aunque todavía no hay confirmación oficial de qué funciones exactas incorporará Samsung en Europa, todo apunta a que la compatibilidad con Qi2 será uno de los argumentos de cesión del S26 Ultra, alineando la propuesta con lo que ya ofrecen otros fabricantes y con las futuras normativas y tendencias del mercado europeo en materia de interoperabilidad.

El papel del S-Pen en el Galaxy S26 Ultra
Más allá del diseño extranjero, el S-Pen sigue siendo uno de los utensilios diferenciales del maniquí Ultra. En las maquetas filtradas se aprecia que el lapicero permanece alojado en el chasis, pero con ligeros cambios en su forma y en la guisa en la que se integra en la cima inferior.

Las imágenes apuntan a un S-Pen con una curvatura sutil en la parte superior, precisamente en la zona que queda a ras del borde cuando el lapicero está guardado. Este detalle encajaría con las esquinas más redondeadas del propio dispositivo, buscando que la transición entre cuerpo y lapicero sea más limpia y menos abrupta.

También se aprecia que el alojamiento del S-Pen estaría poco más pegado a la curvatura del chasis y más cercano al extremo de la cima, lo que obliga a un ajuste milimétrico del espacio interno. Este tipo de cambios suele delatar que el fabricante está apurando cada milímetro para colocar peroles, módulos de cámara y demás componentes sin ofrendar el lapicero.

En funciones, por ahora no hay indicios sólidos de que vayan a regresar las capacidades Bluetooth avanzadas del S-Pen (gestos en el aerofagia, disparador remoto, etc.). Las filtraciones sugieren que el lapicero seguirá centrado en escritura, dibujo y control preciso en pantalla, en una partidura más sencilla que la de los Note más ambiciosos del pasado.

Ergonomía, espesor y materiales
En casi todas las filtraciones se repite la misma idea: Samsung habría hecho un esfuerzo particular por mejorar la ergonomía del Galaxy S26 Ultra. El dispositivo sería tenuemente más delgado —en torno a los 7,9 mm de espesor según algunos informes— y poco más mudable, pese al aumento de peroles y la nueva óptica.

Las películas protectoras y las fundas filtradas muestran bordes laterales con una curvatura más pronunciada, alejándose del aspecto más “plano” de las generaciones anteriores. La idea sería sujetar los puntos de presión en la mano al usarlo durante largos periodos, poco especialmente relevante en un terminal de casi siete pulgadas.

En cuanto a materiales, se paciencia que el Ultra mantenga un chasis de metal de suscripción tonalidad, con acabados en tonos vulgar/plata, indignado mate y posiblemente un blanco brillante. Algunas filtraciones hablan de un terminado mate más dibujado en el color indignado, para sujetar huellas y mejorar el tacto, mientras que el maniquí habitual seguiría una partidura muy continuista respecto al S25 pero con el nuevo módulo de cámaras.

Calendario de divulgación y relevancia para España y Europa
Los distintos informes sitúan la presentación oficial de la clan Galaxy S26 a comienzos de 2026, con muchas papeletas para un evento Unpacked en enero o febrero. Posteriormente, la marca aprovecharía el MWC de Barcelona, previsto para principios de marzo, para mostrar los dispositivos al gran sabido europeo.

En nuestro entorno, la combinación más probable sería Exynos 2600 para los Galaxy S26 y S26+ vendidos en Europa, y Snapdragon para el Galaxy S26 Ultra. Esta división permitiría a Samsung ajustar precios y rendimiento al mercado europeo, donde la competencia con otros fabricantes de tonalidad suscripción es especialmente intensa y las operadoras tienen peso en la distribución.

Por ahora, no hay datos definitivos sobre precios para España, aunque algunos analistas apuntan a que la presión sobre el coste de la memoria RAM y otros componentes podría aceptar a ligeros incrementos respecto a la concepción coetáneo. También se especula con que la compañía ajuste las configuraciones de almacenamiento pulvínulo para testimoniar esas cifras.

A error de confirmación oficial, todo el rompecabezas de filtraciones dibuja unos Galaxy S26 y S26 Ultra que no reinventan la rueda, pero sí refinan el diseño, mejoran la ergonomía e introducen cambios relevantes en cámara, peroles y ecosistema de accesorios. Si estas previsiones se cumplen, la nueva concepción se centrará menos en los fuegos artificiales y más en pulir la experiencia diaria, especialmente en mercados maduros como el europeo.